21 familias están cerca de perder su casa por ejecución hipotecaria
R.L. / Miranda de Ebro - martes, 05 de noviembre de
2013
La Plataforma de Afectados por la Hipoteca está a punto de firmar tres
daciones en pago y de conseguir la reestructuración y la condonación de la
deuda de otras seis personas
El trabajo
se multiplica en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). El colectivo
asesora en estos momentos a veintiuna familias que, ante el impago de sus cuotas,
están inmersas en procesos de ejecución hipotecaria o en vías de llegar a ello.
En algunos casos, el proceso está parado porque está en manos de un juez al
entender que se están dando «irregularidades» y también «cláusulas abusivas».
Pero no son
éstos los únicos asuntos que este colectivo, formado por voluntarios y por un
buen número de afectados, tiene sobre su mesa. Dos familias que no podían
seguir afrontando el pago de sus cuotas han accedido a sendas daciones en pago,
entregando su casa al banco, y están en negociaciones para conseguir otras
tres. También esperan firmar pronto otras tres condonaciones de deuda y están
detrás de otras tantas reestructuraciones para que los afectados puedan pagar
de forma más cómoda sus cuotas.
El colectivo atiende cada miércoles a las 19 horas en la Casa de Cultura a los mirandeses que tengan alguna duda o quieren plantear su caso concreto. Así llevan desde marzo y en cada sesión «siempre vienen casos nuevos», confirma su portavoz, Guillermo Ubieto.
El colectivo atiende cada miércoles a las 19 horas en la Casa de Cultura a los mirandeses que tengan alguna duda o quieren plantear su caso concreto. Así llevan desde marzo y en cada sesión «siempre vienen casos nuevos», confirma su portavoz, Guillermo Ubieto.
En los
últimos meses, la mayoría de las consultas se han vinculado con las cláusulas
suelo. Son más de cien los mirandeses que han contactado con la PAH para tratar
de solucionar su situación y que su banco deje de cobrarles de forma indebida.
Tan solo una persona ha conseguido que, negociando directamente con su banco,
se le retirara dicha cláusula, mientras que otros tres mirandeses han logrado
anularla a través de los escritos que se remitieron al juzgado.
Otros
continúan esperando. En estos momentos, 32 personas han iniciado la vía
judicial por mediación de este plataforma para que también les anulen la
cláusula suelo, exigiendo a los bancos que les devuelvan las cantidades
indebidamente cobradas. Saben que estas cifras van a ir a más. «Va a ser una
constante, seguirán llegando más casos», apunta Ubieto.
Perfil de afectados
Si hubiera
que marcar un perfil entre las personas que acuden a la PAH nos encontraríamos
con mirandeses que hasta hace pocos años no tenían ningún problema para abonar
mes a mes su hipoteca. Pero con la crisis la situación ha cambiado. «Mucha
gente trabajaba en la construcción, tenía un salario decente y, en cambio,
ahora sus perspectivas de futuro no son nada buenas», detalla. Pero también
cuentan con casos de personas de mayor edad, jubilados que están ayudando con
su pensión a sus hijos o nietos, que también tienen problemas para pagar su
casa.
«Hay gente
que se ha quedado sin trabajo, pero otros están en ERE o les han reducido los
salarios o incluso su jornada laboral es ahora menor. Al final su nómina se ve
mermada y no llega para todo, por mucho que el Gobierno diga que los salarios
han subido moderadamente», critica de forma irónica el portavoz de la PAH.
Desde la plataforma están satisfechos con la labor realizada hasta ahora. Sobre todo porque están ayudando a las familias, que antes tenían que ir solos al banco para plantear su problema e iniciar la negociación. «Sí que te atienden si vas solo, pero procuran darte largas. Su asesoría jurídica te envía una carta diciéndote que no hay solución y la gente, hasta ahora, normalmente desistía». Una vez que conocen la PAH, la situación cambia para muchos de ellos. «El panorama es diferente cuando vas a la entidad bancaria acompañado por una organización», defiende Ubieto.
Desde la plataforma están satisfechos con la labor realizada hasta ahora. Sobre todo porque están ayudando a las familias, que antes tenían que ir solos al banco para plantear su problema e iniciar la negociación. «Sí que te atienden si vas solo, pero procuran darte largas. Su asesoría jurídica te envía una carta diciéndote que no hay solución y la gente, hasta ahora, normalmente desistía». Una vez que conocen la PAH, la situación cambia para muchos de ellos. «El panorama es diferente cuando vas a la entidad bancaria acompañado por una organización», defiende Ubieto.
Reuniones
Alrededor de
cincuenta personas acuden cada semana a las reuniones que se celebran en la
Casa de Cultura, unos encuentros que se llenan de afectados, sus familiares y
también de voluntarios que quieren echar una mano y que se implican de forma
pasiva. «Es la gente la que toma la iniciativa, y también hay muchos que nunca
se habían movilizado hasta ahora y que ahora lo están haciendo. Se están
acostumbrando a protestar y es positivo». De hecho, todas las decisiones se
toman por consenso, «nunca se vota», y «si vemos que algo que queremos hacer no
convence no se hace, siempre se procura llegar a consenso».
En las
próximas semanas tienen previsto retomar las movilizaciones con una campaña
«dura y sostenida» contra el Banco Popular, con el que tienen pendientes
algunos casos.


